La Forma de Agua (2017) Guillermo Del Toro

En ocasiones, en la sencillez reside la belleza, y he de decir que por ahora en lo que llevamos de año, lo mejor de 2018 visto por el que escribe se encuentra en el film "La forma del agua" de Guillermo Del Toro. Y digo belleza, que no originalidad, puesto que una vez vista la película del director de "El laberinto del Fauno" veo en "La forma del agua" una fácil aglutinación de películas tales como "Starman", "La criatura de la laguna negra", "Amelie" y la más clara, la propia inspiración de Del Toro con la criatura sacada de su "Hellboy", alias Abe Sapiens. He podido leer en prensa las acusaciones de plagio dirigidas a Guillermo Del Toro, pero yo romperé una lanza en su favor, debido a que del mismo modo se le podían hacer las mismas acusaciones a Quentin Tarantino, y es que "La forma del agua" bebe y se fija en las películas que he comentado anteriormente, sí, sin duda, aunque en modo de homenaje y con una historia que le debe mucho a muchas otras, añadiendo una sensibilidad afín a transmitir un respeto hacia lo distinto, hacia aquello que tememos, y que con demasiados prejuicios hemos dañado a lo largo de la historia de la humanidad, la discriminación racial, la variedad sexual, el apartamiento a las minusvalías, en definitiva la negación de todo aquello que no conisderamos "normal". 

 

Es pues "La forma del agua" una fábula para adultos rodada con entusiasmo y magia, desprendendidos de unos personajes que sueñan con romper las barreras de lo tradicional, sabiendo que existen monstruos que van disfrazados de personas respetables, y que algunos de los valores inculcados por las mayorías destruyen el alma humana. Michael Shannon en el papel de sádico, perturbado disfrazado de ciudadano modelo, trabajador patriota y padre de familia, transmite un rechazo tal, que a mi modo de ver no solo se le pudren los dedos insertados en su mano (arrancados previamente por la criatura), sino que también se pudre su "modus vivendi" en cuanto el ser al que disfruta torturando y al que no comprende en absoluto, desaparece sin dejar rastro, manchando su intachable expediente en los servicios secretos estadounidenses. Sally Hawkins en el papel de muda solitaria enamorada de la criatura interpretada por Doug Jones (el Abe Sapiens de Hellboy), a pesar de interpretar a un personaje mudo, sabe emitir una comunicación más allá de las palabras que encandilan, a través de su gestualidad, sonrisa y cercanía. 

 

Octavia Spencer por su parte muestra un personaje amigable, parlachín y sufridor del machismo que contrarresta con un humor hábil y tenaz, y para terminar nos encontramos con un Richard Jenkins en estado de gracia que a mi modo de ver enternece con un señor gay "comedor de tartas", que es capaz de ver más allá de lo evidente para confabularse con su amiga muda y hacerle partícipe de su lucha por el amor verdadero hacía lo extraño. En "La forma del agua" el director Guillermo Del Toro crea una historia ubicada en unos preciosistas años 50´s bajo el telón de fondo de la guerra fría, no posicionándose ni con la antigua URSS, ni con los EEUU, buscadores ambos de la criatura para sus propios fines en el desarrollo de la carrera espacial a cualquier precio, sin fijarse en la magia y la "belleza " que suscita la criatura marina, "belleza" que sí sabe ver su enamorada privada de la voz.

A modo de anécdota, esperaba ver un nuevo cameo (como es habitual) de Santiago Segura en la película del director de "Blade II", pero en esta ocasión a falta de ello, no ha faltado una referencia a Torrente con el lavado de manos del personaje de Shannon en el urinario, a través de unas formas tan desagradables como despreciables en la manera en la que las hubiera hecho el maloliente detective casposo.  

Esta reseña también puedes leerla en: http://www.lasmejorespeliculasdelahistoriadelcine.com/2018/02/la-forma-del-agua-el-monstruo-de-guillermo-del-toro.html

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